Seduciendo al rey de la mafia 43. Desayuno
Recogía mis pertenencias de mi habitación, por petición de mi madre me pidió que fuese un tiempo a Suiza para intentar pensar que hacer. Además, una empresa suiza me propuso realizar una pasantía remunerada con una oferta mucho más competitiva que la de Rusia. Colocaba varias de mis bufandas en mi maleta cuando un toque en mi puerta me hizo elevar el rostro, era Dimitrik.
—¿De verdad tienes que marcharte, Krolik(conejita)?
Sonreia ligeramente. Dimitrik había empezado a sentirse más cómodo al ven