55. Ruégame que te reclame
Tras relajarse el ambiente entre mi hermano y Derek, el se despidió con la excusa de que debía buscar a un amigo que no había visto desde hace mucho. Mientras estaba al lado de Derek, podia escuchar como la música invadía a los invitados. La vibración por la música vibraba a través de la sala, una mezcla de risas y risas enmascaradas por los disfraces que se movían a mi alrededor.
De soslayo, observé a Derek, quien lucía completamente distinto. Su mirada era gélida y penetrante denotando una pro