54. No estoy escondiendo nada
Robarme para un baile, para muchos seria una simple pedida pero con lo que habia pasado en la subasta sabia que eso solo significaría un gran problema. Observaba de reojo a Giovanni, quien esbozaba una sonrisa detrás de su antifaz, resaltando aún más sus dientes afilados.
—Agradezco el gesto, pero no gracias. —tajaba de manera algo arida.
—¿Acaso me rechazas porque no te he dicho que te ves absolutamente apetitosa esta noche? Serías el plato perfecto para un vampiro como yo —sonrio dejando e