No supe cuánto tiempo pasé echada en la cama, pero lo necesitaba con urgencia. Debía recargarme emocionalmente si debía enfrentarme a la constante presencia de Silvia y Cipriano. Una vez más, necesitaba mentir y engañar, pero no por mí, sino por mi bebé.
Tenía que salir de esta mansión y de la vida de Cipriano definitivamente, lo más pronto posible antes de que mi embarazo se notará. Tenía el tiempo en contra…
Llegué a este lugar para vengar a mi familia, para hacer justicia en nombre de mi p