••Narra Cipriano••
La sangre corría por mis venas, más caliente de lo que estaba acostumbrado. Ni siquiera esa sensación abarcaba mi cuerpo cuando me deshacía de mis enemigos. Solo trabajo, era eso. Encargarse de los traidores, erradicarlos. Cucarachas que debían ser aplastadas. Era una tarea sencilla. Una tarea que no dudaba en cumplir para no cometer el mismo error que cometió padre cuando fue jefe.
Si dábamos un mensaje claro a los traidores, si le mostrábamos la crueldad que los esperab