Sus palabras me atravesaron, porque entendía lo que había más allá. Jamás me dejaría ir. Él me quería retener a su lado, sin importar lo que costará. Cómo si me necesitara para seguir funcionando, pero yo no me podía quedar. Pese lo que pasará en esta habitación, en este escritorio, yo me marcharía antes de que mi embarazo saliera a la luz
Su erección era imponente, dura, necesitada. Su cabeza estaba a la vista, con el brilloso líquido pre seminal saliendo del centro. Su falo estaba cubierto