Capítulo 26.
No era uno de los “estudiantes” inútiles con los que Markos me hacía enfrentarme, así como tampoco cualquiera que estuviera custodiando los pasillos.
De repente vino a mi memoria una conversación que tuve con Selene en el almuerzo de ayer.
—La zona de combate para los veteranos —susurró con un escalofrío—. Un lugar peligroso en el que únicamente nos arrastran a las hembras para follar mientras dos o más pobres desgraciados se matan entre sí en aquella mini versión de la arena —ella negó con la