Capítulo 136. Reinelle
No había rastro de Edelle en la habitación.
El pánico intentó abrirse paso dentro de mí, pero lo aplasté.
No ahora.
Fui directamente hacia Selene.
Su cuerpo estaba tendido sobre el suelo en una postura imposible. Sus brazos y piernas descansaban en ángulos antinaturales y la sangre que la rodeaba era tanta que, por un instante, sentí que las piernas dejaban de sostenerme.
Caí de rodillas a su lado.
—Selene...
Estiré los dedos hasta su cuello.
Nada.
Esperé.
Un segundo.
Dos.
Entonces...
Un pulso.