Capítulo 135. Reinelle
No podía seguir perdiendo tiempo. Cada minuto que me tomó controlar a Gadiel fue un minuto en el que seguramente habían notado mi ausencia de las labores de limpieza.
—¡Has estado años sin ella, unos minutos más no serán nada! —gruñí aferrándome a su cabeza para impedir que siguiera embistiendo la pared.
Durante largos minutos, tanto la nueva pareja de Selene como yo intentamos tranquilizarlo. Cada vez que el oso daba un paso hacia el muro, entre los dos lo obligábamos a detenerse.
—Que yo sepa