—Entonces, no creo que puedas asistir a la fiesta de esta noche.
—No, así que follen con todas las que puedan por mí, —Daniel dijo soltando un mohín.
Gracias al castigo de su padre, estaba más que seguro que estaría vigilando cada uno de sus movimientos, era imposible liberarse de él.
—Por mi ni te preocupes, pero Mark… sí él al menos se pusiera las pilas, podría estar con aquella pelirroja buenota que lo anda persiguiendo, pero él se hace del rogar.
—No me hago del rogar… solo es que no es de