Sin embargo, la broma no pareció hacer efecto en Serena, cuyos ojos se abrieron llenos de preocupación. Para ella, ser suspendido era algo impermisible. Se preocupaba por aquel chico que no conocía, pero que, al ser amigo de Daniel, debía ser alguien importante para él, aunque su primo no lo demostrara del todo.
—¿Lo han suspendido? —preguntó—. Eso es muy malo… puede afectar su promedio.
—No es mi culpa que Nick no sepa cómo ocultar un celular —respondió Daniel, sin intención de asumir responsa