-Gracias, papi -contestó entusiasmada -Te hice el pastel que tanto querías.
-Ay, gracias -expresó frotándose las manos emocionado, quitándole la bandeja para
llevarlo a la cocina.
Darwin era un padre amoroso, con el que ella disfrutaba compartir. Tenían un parecido importante, había heredado de él mucho de sus rasgos físicos, tales como el caChristinalo oscuro y los ojos verdes. También ciertas características de su personalidad, como lo cortés o afectuoso. Su padre era un hombre formidable