Mundo ficciónIniciar sesiónUna joven con una vida clase media, descubre que su tormentosa vida, era producto de las intrigas que marcaron su nacimiento. Los arrepentimientos de las personas que la dañaron ¿serán lo suficientemente sinceras, para compensar el daño que le provocaron?
Leer másCap.1- Reencuentro
Esa mañana me añadieron a un grupo de W******p "PROMO 2020", lo miré con disgusto y solo me salí. Nada me interesaba menos que encontrarme con mis excompañeros.
Me preparé para un doble turno en el restobar, mi abuela se encontraba internada y mi padre había tomado unos días de licencia para cuidarla. El dinero que mi padre me daba era suficiente para tener una vida cómoda, pero con mi trabajo de medio tiempo podía darme algunos gustos "costosos". El primer turno de ese día, fue tranquilo, en ese los clientes eran adultos mayores que aprovechaban a cenar temprano antes de que el lugar se transformara en un bar de moda. Tres rostros conocidos ingresaron al salón, eran mis mejores clientes, por lo que suponía que ese día sus propinas serían superiores a mi salario diario. Renata: - Bienvenidos - los recibí con una gran sonrisa. Rogelio: - Buenas tardes Renata, no reservamos, pero ¿se encontrará disponible nuestra mesa?. Renata: - Ustedes son clientes VIP, su mesa siempre está disponible. Eduardo: - Eres tan eficiente, sabes que cuando te decidas a salir de este lugar, solo debes presentarte en mi empresa - siempre me ofrecía un puesto, pero me negaba para evitar malos entendidos. Antonio: - Querida, trae lo de siempre y dos juegos de cubiertos extras, tendremos invitados. Antonio era quien me entregaba las mejores propinas, pero siempre era más distante. Con mi mejor sonrisa asentí y fui a preparar todo lo necesario para satisfacer a mis mejores clientes. Ya en la mesa, Antonio se encontraba demasiado molesto con Eduardo, los comentarios que hacía podrían ser fácilmente malinterpretados por Renata y arruinar tantos años de trabajo duro. Eduardo era mucho más práctico en la resolución de problemas, adoraba sus salidas de amigos, pero siempre recalcaba que eran demasiado viejos para esperar el momento ideal. Dos jóvenes de unos veinticinco años se les unieron de mala gana. Rodrigo y Noah eran los nietos de Eduardo y Rogelio, eran los nuevos CEO de los conglomerados de sus familias. Los muchachos eran amigos de la infancia, pero al terminar sus estudios medios se distanciaron y la relación se mantuvo tensa. Los mayores eran ajenos a sus disputas, por lo que tenían un acuerdo tácito de cordialidad frente a ellos. Renata sirvió la mesa y les deseó que disfrutaran su comida, todos respondieron de forma amable, el único que mantenía el rostro escondido detrás de su celular era Noah. A diferencia del nieto de Rogelio, Rodrigo reconoció de inmediato a Renata, ella no lo reconoció o fingió no hacerlo. Noah no volvió a levantar la cabeza luego de reconocer a la mesera, mientras Rodrigo se volvió mucho más amistoso con los ancianos. Rodrigo: - ¿Ustedes suelen cenar seguido en este lugar? - fingiendo interés en la vida social de su abuelo. Eduardo: - Por lo menos una vez a la semana, el ambiente es agradable y la atención del personal es estupenda. Rodrigo: - La comida puede mejorar, pero lo compensa la chica con su atractivo, debería invitarla a salir. Las miradas de los tres se volvieron heladas, una señal de que esa chica no sería una conquista de una noche. Antonio: [con una risa sarcástica] - No eres el tipo de chico con el que Renata saldría. - quería que se sintiera intimidado. Rodrigo: - ¿Eres su Sugar Daddy? - fue un arrebato, nadie en la mesa se atrevía a cuestionar o enfrentar al líder de los Méndez, pero solo de pensarlo le hervía la sangre. Antonio: - tal vez- dijo desafiante. Rogelio: - Antonio, pelear por una joven que podría ser tu nieta, deja de molestar al niño- era necesario intervenir para que no tengan malentendidos. Antonio hizo un gesto de desagrado y terminó con el tema. Pero el joven no estaba feliz por la actitud a la joven. Renata se acercó a la mesa y les entregó la cuenta, dos tarjetas negras competían por ser las encargadas de saldar la deuda. Ella miro a los dos y tomo la del más joven con una sonrisa burlona fijando su mirada - gracias, señor Ibáñez- y luego de terminar la transacción se despidió. La sorpresa de los mayores era visible, Antonio no pudo contenerse y preguntó - ¿se conocen? -. Rodrigo relajado al saber que lo recordaba - tenemos historia-.Noah que se mantuvo ausente toda la cena se levantó de forma tosca y disculpándose con tener una emergencia en la empresa se retiró.
Antonio ignoró la partida de Noah, era mucho más interesante conocer la historia de Rodrigo y Renata. Antonio: - ¿fuiste su novio?, parece que no le simpatizas mucho- Rodrigo: - me juzga mal por mi entorno, nunca se fijó en mí, estaba enamorada de alguien que no la valoraba- Antonio: - ¿quién era? - tenía el rostro molesto. Rodrigo: - nadie importante, ese chico solo tenía ojos para una "Barbie" y luego no supe más de ella. Ahora me cuentan la razón por la que nos citaron, hablaron de tantas cosas sin importancia o solo querían que conociéramos a Rena- Eduardo: - ¿un abuelo no puede pasar tiempo con su nieto?- Rodrigo: - abuelos normales quizás, pero con ustedes siempre es para intentar casarnos con alguna chica de familia rica, de mi parte no estoy interesado en el matrimonio y los hijos- Rogelio:- deben pensar en el futuro, los imperios necesitan descendencia- Rodrigo al ver la mirada pérdida de Antonio sintió celos de que trate de seducir a su primer amor - Antonio no tiene descendencia y ahora persigue a una joven veinteañera, el matrimonio y los hijos pueden esperar, ¿no?- Antonio: [entendió la indirecta] -cuando tengas mi cuenta bancaria podrás juzgarme- Rodrigo: - tengo una reunión de excompañeros esta noche, espero que me inviten a su siguiente cena- no entendía porque se sentía tan molesto, necesitaba refrescarse antes de la fiesta, después de todo fue una idea suya. Eduardo: [sin su nieto presente] - Ignóralo Antonio, siempre fue mucho más extrovertido e irreverente que Noah, por como la llamo "Rena" debe gustarle- terminando su café - se siente intimidado por tu dinero, no tenías motivo para hacerles creer a los chicos, que eras el patrocinador de Renata- Antonio: - que crean lo que quieran- Se fueron dejando una gran propina para Renata, que los acompaño a la salida con el rostro amable que la caracterizaba. Al terminar el primer turno debía preparase con un uniforme un poco más sexy para atender en el bar, no era algo que la emocionaba mucho, por esa razón solo tomaba turnos cuando faltaba personal o no quería pedirle dinero a su padre. Al ser el bar de moda las propinas se podían comparar con las que dejaban Antonio y sus amigos.Cap. 170- Jugar a largo plazo. Las mujeres mayores de la mesa aceptaron a Renata con una gran dulzura, ella lo atribuyó al apellido Méndez, completamente ignorante de que a ese grupo selecto de señoras no se accedía con dinero o influencias; solo la Sra. Castillo era quien tenía la última palabra de quien era digna o no de pertenecer.La conversación fluía entre ellas, Renata encajaba a la perfección con el grupo generando celos entre las mujeres que trataban de escalar socialmente y eran humilladas cada vez que buscaban tener algo de apoyo de ellas.Las mismas reconocían que siempre caminaban un paso atrás de sus esposos, pero el poder real solo lo poseían ellas, las identidades les eran ajenas a la joven hasta que cada una comenzó a presentarse invocando a las cabezas de familia.Renata se mordió la lengua más de una vez al recordar que esos rostros no eran los que esos hombres llevaban a eventos sociales o figuraban en la prensa.Sra. Castillo: - Pequeña, si te sorprende la identi
Cap. 169- ¿Cenizas quedan? La vida social comenzó a requerir la presencia pública del matrimonio Anchorena-Méndez, los escándalos habían golpeado la imagen de las empresas, por lo que necesitaban estabilizar las acciones brindando una imagen de familia unida.Uno de los eventos más importantes era el cumpleaños de un socio estratégico en el extranjero, por lo que viajaron para presentar su respeto. El hombre era muy conservador y solo confiaba en las familias tradicionales, a Renata la veía como un adorno de buena familia que se ajustaba perfecto a Noah Anchorena al brindarle una excelente cantidad de descendientes.Renata mientras Rodrigo se encontraba con vida enviaba a su padre o abuelo en representación, pero ambos se negaron en esta ocasión con escusas sin sentido, claramente buscando algún tipo de reconciliación del matrimonio.Al llegar al hotel Renata se colocó una mascarilla y se tomó un inductor de sueño para poder recuperar las horas de descanso perdidas buscando estar esp
CAP. 168- Deuda de vida. Alice sintió como una gran mano le apretaba el hombro y su cuerpo se contrajo por el miedo de la sola presencia de ese hombre, tragó saliva y se giró para entregarle una sonrisa sumisa: - Sr. Castillo, ¿en qué puedo ayudarle? – su sola presencia le producía terror.Mateo Castillo como era habitual fijó su mirada en la de ella y le sujetó la barbilla: - Recuerda que tu miserable vida me pertenece hasta que pagues tu deuda con la familia Castillo. - dejándole en claro quien tiene el poder.Alice solo bajo la mirada y asintió con la cabeza, llevaba prácticamente media vida sometida a los Castillo, desde que ese matrimonio de Consuelo no se concretó hundiendo al Capo en una depresión que lo llevó a terminar con su propia vida; su vida fue cuesta abajo por ser la responsable de la tragedia familiar.~ Flashback~Alice Dubois era una joven de dieciocho años de una familia de abolengo que cayó en desgracia, para evitar la quiebra concertaron un matrimonio con los Mé
Cap. 167- El regreso de Alice Dubois. Noah reforzó la seguridad de Renata y los niños con personal externo que cuidaban desde las sombras. Las cuatro familias tenían demasiados enemigos comerciales, Ángela seguía sin dar señales de vida y también al revelarse la identidad de los niños muchos delincuentes estaban interesados en sacar algo de provecho por estafas o secuestro, por lo que era apremiante eliminar cualquier peligro.Marcos comenzó la investigación desde casa, tenía completa libertad en el Grupo Sosa para realizar sus trabajos freelance o demás, solo por ser el consentido del CEO Sosa. Pero lo que la mayor parte del personal no conocía es que Alfredo lo adoptó como un hijo más, algo que se volvía asfixiante en ciertas ocasiones y no se atrevía a involucrarlo mientras no sea necesario, dado que se trataba solo de una sospecha sin fundamentos.Con Luis lo primero que notaron al comenzar a investigar, fue que las imágenes habían sido manipuladas borrando todo el rastro de lo o
Último capítulo