El tiempo se acabó.
Lo sentí en el mensaje del comandante.
Algo pasó. Estoy segura. Tal vez sus superiores lo están presionando. Tal vez descubrieron movimientos que no deberían. No lo sé. Pero cuando alguien como él dice “es hora de actuar”, significa que ya no hay margen.
Y yo también lo sé: antes de pelear por Leo en un tribunal, tengo que asegurarme de que nadie pueda tocarlo.
Si empiezo un proceso legal ahora, quedaré expuesta. Si ellos siguen vivos, volverán a atacar. A mí. A Marcos. A mi