(Narrado por Ezra)
Diez minutos después estaba en la calle.
El teléfono vibró. Un mensaje. Número desconocido.
"Almacén del puerto. Zona vieja. Ven solo y desarmado. Si veo un arma, la niña muere. Si veo policía, muere. Si tardas más de veinte minutos, muere. Tic tac."
No lo pensé. Arranqué el coche y pisé el acelerador.
La zona vieja del puerto era exactamente lo que sonaba. Almacenes abandonados. Grúas oxidadas. Contenedores vacíos. Un laberinto de metal y podredumbre donde nadie iba de noche