Los dos días siguientes fueron lo más parecido a la paz que habíamos tenido en mucho tiempo.
El mundo allá afuera dejó de existir por un momento… y yo casi olvidé que tenía que enfrentarme a muchos problemas al regresar.
Esa mañana me puse el traje de baño antes de bajar. Mika ya estaba listo, emocionado porque Alexander había prometido llevarlo al centro del lago en bote. Decía que allí se pescaban los mejores peces.
Cuando salí de mi habitación, Alexander estaba en el pasillo. Se detuvo. Me r