El ambiente en torno a la clínica era sombrío, mas tétrico de lo habitual, la calma erizaba la piel y alertaba del peligro que corría al acercarse en el radar de Carmine, algo que no debía subestimar, aun cuando se trataba de una neófita.
Desde el ataque a Magrini los escoltas que aun permanecían a su servicio no volvieron a poner un pie en la clínica. Así que ella era la única que cuidaba su pellejo, así que cual era la probabilidad de que Carmine no la delatara.
Demasiado silencio no era norm