Azahara corría siguiendo el aroma que dejo Karim y su padre, pero siempre su camino terminaba frente a la cabaña de Bastián, como si solo corriera en círculo, sin saber cuánto tiempo llevara así, y sin importar cuantas veces tenía que intentarlo volvía a correr hacia Bastián.
Incluso cuando su propio aroma habia borrado el dulce aroma de Karim y sus débil cuerpo se desgastaba más, continuaba tratando de salir del hechizo que ella misma habia colocado a Bastián.
Se desplomo en esa milésima vez a