Bárbara soltó la solapa de Liam. Olivia mantuvo la compostura. El corazón aún le latía con fuerza, pero no permitió que se notara en su rostro. Caminó hasta Liam como si nada estuviera fuera de lugar, como si esa escena no acabara de intentar desgarrar algo dentro de ella.
Se detuvo frente a él. Y le dio un beso rápido, firme. La mano subió hasta su rostro en una caricia breve.
—Cuando veas este proyecto tan bonito… —murmuró con suavidad— esa mirada se te va a suavizar.
Liam le rodeó la cintura