La respiración de Laura se entrecortó, pero ella continuó, con la voz ahora quebrada, sin ocultar nada más.
— Y aun después de destrozar mi vida en aquel entonces… ella regresó… intentó destruirlo todo otra vez… intentó quitarme a Edgar… intentó usar a su propia hija para eso…
Se pasó la mano rápidamente por el rostro, limpiando las lágrimas sin ninguna delicadeza.
— Así que no… no vengas a hablarme de justicia.
Su voz se endureció de nuevo.
— Porque si alguien tiene que pagar… esa es tu hija.