Villa Isabella, Montes Sabinos
Amanecer del tercer día
El sol apenas había rozado las montañas cuando Elena sintió que algo iba mal.
Bruno estaba inquieto desde la noche anterior, gimiendo bajo las ventanas, negándose a entrar. Matteo había dormido mal, despertándose varias veces con pesadillas que no recordaba. Carla había visto luces en el bosque, pero cuando miraba de nuevo, no había nada.
El instinto de Elena, entrenado durante años en el FBI, le decía que el peligro estaba cerca.
Muy cerca