Villa Isabella, Montes Sabinos
Diez años después
El otoño pintaba las montañas de rojo y oro.
Elena estaba en el jardín, podando las rosas que ahora florecían junto a las tumbas de Bruno y de Leo, el labrador que había sido fiel compañero de Matteo durante una década. El perro había muerto de viejo, rodeado de los que lo querían, como Bruno antes que él.
Dante se acercó con dos tazas de té. Su paso era más lento ahora, las canas más visibles, pero sus ojos seguían siendo los mismos.
¿En qué pie