Villa Isabella, Montes Sabinos
Quince años después
El jardín estaba en plena floración.
Elena, ahora con el cabello salpicado de canas, caminaba lentamente entre los rosales. Sus manos, aún firmes, podaban con cuidado las ramas secas. Dante la observaba desde la terraza, con una taza de café en las manos y una sonrisa tranquila en el rostro.
Habían pasado décadas desde aquella primera noche en el Vesper Lounge. Décadas de mentiras, de verdades, de muertes y de nacimientos. Décadas de construir