Itala
—Es el Don abuelo —confirma mis sospechas Azzu, mostrándole la pantalla a Bal—. No quiero hablar.
Hunde sus hombros y se gira hacia el lente.
—Estoy en una transmisión.
Le da a la pantalla, silenciando el sonido, y guarda el celular como si fuera liviano como un mosquito.
—Don abuelo, llama cuando quieras la paz —ataca Azzu, y Bal le devora la boca con un beso.
Kenta y Terzo se acercan.
El líder del clan Corvi arrastra ligeramente una pierna; la herida de bala aún le roba agilidad, pero no