Baldassare
Al mirar a Azzura, la veo incómoda. Ya sabemos que odio verla en el ring siendo golpeada, odio verla triste y llorando. Y recién descubro que también odio que la hagan sentir mal.
—Aclaremos esto… —Froto con el dedo índice su pierna—. Azzura Minniti me pertenece de la misma forma que yo le pertenezco. —Mis ojos capturan su asombro; la mirada que me regala está cargada de muchas emociones—. Siempre diré que es mía, mi Gacela, pero no para menospreciarla. Lo hago porque, simplemente, so