Baldassare
—¡Te lo marcaste! —exclama.
No es algo común en mí. Mis tatuajes son una manera de expresar mi arte. Emociones. Pero esa marca merecía ser eterna.
Azzurra se refiere a que me tatué su mordida arriba de la tetilla. Guido estuvo dispuesto. Aquella madrugada de vigilia con mi hermano en la suite, era mi turno de bañarme. Neri me relevó y, al salir, me encontré a Guido en el pasillo. Llevaba equipo de tatuar. Le pregunté si podía tatuarme. Asintió, serio. Lo demás es historia.
—Y muy pron