Capítulo 46: Él no juega limpio.
Azzura
Ignoro la furia desmedida de Baldassare. Puede que esté irremediablemente, perdida por él, pero no dejaré que me controle. No nací para ser gobernada. Siempre he sido dueña de mis pasos.
Terzo se remueve, y detengo la mano en su cabello. Me resistí de tocar su cicatriz. Su cuerpo se tensa bajo mi toque.
—Terzo, soy yo, tu reina ácida.
Retomo el movimiento en su cabello, y lentamente abre los ojos.
El gruñido de Baldassare me satisface.
—Merda, ¿qué pasó? —cuestiona el primo del Biondo Dia