Después de la llamada con Nikolai y de soportar durante casi una hora de soportar a Andrei diciéndole que su hermano no paraba de llamarlo, decidió alejarse un poco del salón principal.
—Voy al baño —anunció.
—¿Escapando de tu prometido? —preguntó Andrei.
—Escapando de ti.
Irina soltó una carcajada.
—Te acompaño —dijo el menor de los Romanov, pero Alma le dedicó una sonrisa.
—No hace falta.
Y se alejó.
Al llegar al baño, se retocó su maquillaje y refrescó su cuello. Luego salió al pasillo en do