Alma despertó sobresaltada por un ruido en su habitación. Sus ojos somnolientos no lograban enfocar hasta que encendió la luz y su corazón casi se detiene.
Nikolai estaba sentado en la silla frente a su cama, completamente inmóvil, pero con su camisa blanca manchada de sangre seca.
Sus mangas arremangadas revelando puños destrozados, cubierto de sangre y cortes frescos mientras su rostro no mostraba expresión alguna. Aunque sería difícil identificar alguna con aquellos moretones fresco en su