—Shhh… —susurró Nikolai sujetándole el rostro con ambas manos—, no hagas ruido.
Alma asintió apenas, temblando mientras el agua continuaba cayendo sobre ellos, pero Nikolai cerró el grifo con un rápido movimiento. Solo se escuchaba sus respiraciones.
Él salió primero de la ducha, el agua resbalando por su cuerpo musculoso y lleno de marcas. Tomó una toalla negra y la envolvió alrededor de su cintura con rapidez, Alma lo siguió.
Lo observó agacharse y tomar su móvil de su pantalón que estaba tir