Mikhail entró a su habitación con una bandeja de desayuno en las manos. Había pedido personalmente a la cocina: frutas frescas, huevos, tocinos, tostadas con mermelada y un vaso de jugo de naranja. Quería que Anika comenzará el día con algo suave, especialmente después de la noche anterior y sobre todo, alimentarla, ya que eran dos bocas en un cuerpo.
La sorpresa que obtuvo al ingresar lo dejaron paralizado en el marco de la puerta, Viktoria estaba sentada a la orilla de la cama, con las pierna