Mundo ficciónIniciar sesiónLa conversación con Kian de la noche anterior había quedado grabada en mi mente como una cicatriz recién formada. No podía dejar de pensar en lo que me había dicho, en su mirada, en la forma en que sus palabras, llenas de dolor y desesperación, me habían golpeado con la fuerza de un rayo. Pero, por más que intentara ignorarlo, algo dentro de mí seguía ardiendo. Y ese algo, innegable







