Mundo ficciónIniciar sesiónAdvertencia: Solo para lectores adultos. Este libro contiene violencia, contenido explícito, una relación tabú, una relación prohibida y BDSM. Está dirigido a adultos; mayores de 18 años. Esto está… mal, ustedes son las parejas de mi hermana gemela", balbuceé sin aliento, mordiéndome el labio inferior mientras mi cuerpo se convulsionaba con la llegada de mi quinto orgasmo. ***** Traicionada por mi pareja y sufriendo un rechazo desgarrador, mi mundo se derrumbó el día que me vendieron a un Alfa vegetal para convertirme en reproductora. Pero las cosas dieron un giro oscuro y repentino cuando el vegetal resultó ser no uno, ni dos, sino tres fuerzas salvajes, pecaminosas y dominantes. Las reglas eran simples: Sin ataduras. Evitar el contacto visual. Hablar solo cuando te hablen. Producir al próximo heredero. La desobediencia significaba una muerte rápida. Una vez que todo esto estuviera en orden, con suerte, se me concedería la libertad o la muerte. Seguir las reglas era fácil, hasta la rapsodia de una noche inolvidable en la habitación roja. Un error fatal que desdibujó la línea entre la lealtad y la familia. Eran frutos prohibidos, los amantes de mi hermana gemela. Pero no me cansaba de sus lenguas hambrientas reclamando mi boca impura, de sus manos errantes devastando mi cuerpo, doblegándome en posiciones profanas. Deliciosamente pecaminoso. Antes una virgen ingenua, ahora, una chica perfecta para su perdición. Como un imán, sus voces pecaminosas me atraían peligrosamente, conquistando mi moral. Cuando sus voces decían: «Abre las piernas para nosotros, palomita», respondía con total sumisión a mis amos. Lo que se suponía que sería un error único se convirtió en una obsesión secreta y mortal. Pero los secretos no permanecen enterrados para siempre… especialmente aquellos que están marcados por una maldición… y mis amos ocultaban algo más que su oscuro pasado.
Leer más**Punto de vista de la autora**Él sabía muy bien lo que había hecho. Las consecuencias retumbaban en su cabeza.Sabía que había declarado la guerra.Una guerra entre hermanas.Pero al mismo tiempo, sabía que era lo correcto. Le había destrozado el corazón a Delilah y le tenía lástima porque ella ya había pasado por demasiado.Pero lo que tenía que hacerse, se hacía.Estaba cansado de mentirle.Quería empezar de cero.Y ahora, su deber era proteger a Amber.—¡No! —gritó Delilah. Las paredes vibraron con fuerza, como si sintieran su dolor y se compadecieran de ella.Diosa, lo sintió.El lazo entre ellos… se partió en dos.¡No!El dolor que la envolvió tras el rechazo fue indescriptible.Fue como un déjà vu.Lo que le había hecho a Amber le regresó como un bumerán.Ella había hecho que Nathan la rechazara y le había hecho sentir el dolor crudo del rechazo de un Alfa.Ahora le estaba pasando a ella.Si hubiera sabido que todo terminaría así, jamás habría ejecutado ese plan. Habría dejado
**Punto de vista de la autora**Elion no respondió de inmediato.Se tomó su tiempo.Y aun antes de que abriera la boca, ella ya sabía la respuesta.Vio cómo se le suavizaba el rostro. Cómo se le crispaba el cuerpo.Cómo se mordía los labios.—Sí la amo —confesó al fin. Y se sintió correcto.Ya no necesitaba esconderlo. Era como si le hubieran quitado un peso enorme de los hombros. Se sentía libre. Se sentía como un adolescente enamorado.—Amo mucho a tu hermana. No puedo controlarme cuando estoy cerca de ella.—No soy solo yo. Hael y Kieran también.Delilah se rompió en ese instante.Sabía que había perdido.Luchar por su amor era un juego perdido de antemano.Amber había ganado. Una y otra vez. Conseguía todo lo que quería con facilidad, mientras Delilah se dejaba la piel y aun así no obtenía nada.Sintió que se le oprimía el pecho. Creyó que se iba a morir.Las lágrimas ahora corrían como un río. Ni siquiera intentó recomponerse.Se derrumbó como si hubiera perdido algo que jamás po
**Punto de vista de la autora**—Delilah —susurró Elion, intentando apartar aquellas manos extrañas que se enredaban alrededor de su polla.Pero estaba demasiado duro.Demasiado jodidamente cachondo como para pensar con claridad.Su cerebro estaba envuelto en niebla.Su respiración era entrecortada. Y, Dios, estaba sudando. El aire acondicionado estaba encendido, pero no podía dejar de sudar. No podía parar de gemir cada vez que aquellos dedos esbeltos subían desde la base de su verga hasta el glande purpúreo con maestría.Y en ese momento, eso era lo único que deseaba. El placer.Pero al mismo tiempo, todo estaba ocurriendo demasiado rápido y eso lo confundía.Un minuto antes, su hermano le había dicho que su pareja preguntaba por él. Se negó a verla y se dirigió a su habitación para recuperar algo que había olvidado darle a Amber; tal vez ella aceptaría su disculpa.Pero al minuto siguiente, estaba duro. Duro como una roca.Su polla se irguió en toda su longitud de golpe, ahogándose
**Punto de vista de la autora**La audacia de estar embarazada y que su propia pareja fuera uno de los responsables.El día que lo supo, quiso matarla. Y a esos pequeños bastardos que llevaba en el vientre.Debería haberla matado antes… cuando tuvo la oportunidad.Sí, claro que lo hizo. Una vez. La empujó por el acantilado.Si tan solo esa perra se hubiera quedado muerta.Debería haberla matado y arrojado su cadáver al lago.Fue un error que nunca olvidaría.Pero ese no fue el único error.Llevarla a la manada había sido el mayor error de su vida.¿Por qué demonios lo consideró siquiera?¿Para humillarla y darle una lección?Ahora era el origen de todos sus problemas matrimoniales.Y esta vez, no había forma de deshacerse de Amber.Matarla ya no era una opción.Elion se había encariñado. Demasiado. Tanto que incluso durante la ceremonia de presentación como Luna y la boda, no podía quitarle los ojos de encima.Si tan solo hubiera una manera de eliminarla sin que Elion sospechara de el
Último capítulo