Sin recuerdos.
— Mmm...
Me desperté con un dolor de cabeza que me partía en dos.
El techo blanco me cegó por un segundo y tuve que cerrar los ojos otra vez como una niña. Todo giraba a mi alrededor. Sentía la boca pastosa, la garganta seca y una sensación incómoda en el pecho… como si algo muy importante se me hubiera escapado.
Me incorporé despacio.
Estaba en mi habitación.
La cortina ondeaba con el viento del mar, el sol entraba suave a mi habitación desordenada y sobre la mesita había un vaso con agua y un