—Se siente tan bien... — gime ella.
Pero enseguida se da cuenta que algo en ella está creciendo con cada segundo...solo lo habia escuchado en las clases de sexualidad: La anudación entre dos cuerpos.
Ambos respiraban agitados, ya con la piel húmeda, sudados por la mezcla de nervios, deseo y ese calor extraño que se levantaba entre ellos. Él la sostenía por la cintura, con la frente apoyada en su hombro, tratando de controlarse mientras el cambio seguía empujando con más fuerza. Su virilidad cre