Schhhk. Schhhk.
El cuchillo de plata con sierra dentada se deslizó a través de la fibra muscular con una facilidad obscena.
Marcus Thorne cortó un trozo de solomillo perfectamente cocinado, rosado en el centro, sangrante en los bordes. Pinchó la carne con el tenedor y se la llevó a la boca, masticando con movimientos lentos y rítmicos de su mandíbula cuadrada.
Un hilo de jugo rojo manchó la comisura de sus labios. Thorne se limpió con una servilleta de lino blanco, sin dejar de mirar fijamente