09:02 AM. Barcelona.
En el Bar Manolo del Eixample, un anciano soplaba su café con leche mientras miraba el pronóstico del tiempo.
En la sala de espera del Hospital del Mar, una enfermera miraba de reojo un anuncio de detergente en el televisor colgado del techo.
En el despacho oval de la Generalitat, un monitor de noticias estaba encendido en silencio.
De repente, la realidad se rompió.
ZZZZZRT.
La imagen del hombre del tiempo se deformó. El anuncio de detergente se disolvió en una lluvia de p