Zzzzap.
Una chispa azul saltó de la caja de fusibles, mordiendo el aire húmedo con un chasquido de látigo.
Rafael retiró la mano instintivamente, maldiciendo por lo bajo. El olor a ozono quemado se mezcló instantáneamente con el aroma a tierra mojada y pinos de la sierra de Collserola.
Estaba de rodillas sobre el techo de hormigón de la caseta de mantenimiento de la repetidora auxiliar. La lluvia caía en sábanas diagonales, fría y constante, empapando su ropa y haciendo que las herramientas res