Las ruedas de la camioneta rechinan por la capa asfaltatica, Sofia ya se mantuvo en total silencio después de aquella discusión. La camioneta negra ingresó con elegancia por el portón principal de la residencia Fort. El silencio entre los dos pasajeros en su interior era espeso, como si se tratara de una capa densa que cubría cada palabra no dicha.
Naven descendió primero. Sus pasos firmes y seguros resonaron contra la piedra de la entrada. Vestía su traje oscuro con la misma precisión con la q