La selva lo envolvía con su espesura. Los sonidos de la naturaleza resonaban como ecos distantes en su mente, entremezclados con los latidos acelerados de su corazón. Skiller avanzaba con pasos pesados, sintiendo las miradas de los hombres de Björn clavadas en su espalda. Pero la que más le dolía… era la de Daesa.
Su esposa.
Su amor por ella era su ancla, y al mismo tiempo, su condena.
¿Es este el final? ¿Así terminaré? Atado, humillado… sin poder proteger a los míos.
El aire húmedo se volvía m