Mundo ficciónIniciar sesiónUna estampida sacudió la casa con tal fuerza que el crujir de puertas y ventanas resonó como un lamento en la oscuridad. Las luces se apagaron, sumiendo todo en tinieblas. Aisha sintió un escalofrío recorrer su espalda mientras el sonido persistente de garras y gruñidos llenaba el aire, como un acecho constante tras su nuca.
Las bestias conocían el castillo que albergaba a Cristal como si hubieran nacido en sus pasi







