6. INESPERADO: MARCA
—Yo no tengo su brazalete —afirmé, cohibida por las miradas acusadoras y los cuchicheos—. ¿Por qué lo tendría?
—Siempre que vengo lo miras con envidia. Fue un regalo de mi padrino, Alfa Robert, y es evidente que es valioso. Lo robaste, porque no hay manera de que alguien como tú tenga algo tan fino.
—Yo no sería capaz... —dije, sintiéndome cada vez más humillada.
—Si no eres capaz, no tendrás problema en que revisemos tus cosas —sentenció la Gamma, con tono mordaz.
Las lágrimas picaban y me nubl