Era verdad. En ese momento… estaba descubriendo lo que era.
Así que no mentí.
Lo supe apenas vi el reflejo de mis propios ojos en los de Lucien, ese resplandor que no era natural ni completamente humano.
Yo no sabía exactamente qué me estaba pasando, pero la energía que me envolvía, que salía de mi piel como un manto de fuego frío… no era de este mundo.
Lucien me miraba con una mezcla de asombro y duda. Sus pupilas parecían afilarse, casi como un animal a punto de defenderse.
El momento había s