A veces me pregunto si soy solo un rompecabezas a medio armar, con piezas que no encajan entre sí, piezas que no son del mismo juego. Hay días en los que mi reflejo me resulta ajeno, como si mis propios ojos no fueran míos. Y otras veces, como ahora, todo en mí grita que estoy a punto de descubrir algo que cambiará todo.
Pero también tengo miedo.
Miedo de que no me guste lo que voy a encontrar.
Miedo de que sí me guste.
Miedo de que lo que soy no sea del todo humano.
Acepté esta cita con Lucien