Ángela, eres... poderosa - Parte 1
La luz de la cocina seguía encendida.
La vi desde la calle, antes de siquiera abrir la puerta. Ese rectángulo amarillo en la ventana, recortado, que significaba que mi madre estaba despierta. Esperando.
Entré despacio.
Shannia estaba sentada a la mesa de la cocina, con las manos alrededor de una taza que ya debía estar fría. No estaba leyendo. No estaba haciendo nada. Solo estaba sentada, con la postura de alguien que lleva horas diciéndose que debería moverse y no puede.
Cuando escuchó mis pas