Necesitaba esto.
Paz que Peter me brinda solo con estar a mi lado, justo así, en nuestra cama, abrazándome posesivamente. Como debe ser, porque es a quien elijo para pasar mis días hasta que la muerte nos venga a buscar.
Es hora de alimentar a mi hijo, pero antes de salir de la cama observo su rostro, deteniéndome en cada línea de expresión, en sus cejas naturalmente perfiladas y en la curva de sus labios. Es hermoso y es mío. Se nota el agotamiento en él, la sombra debajo de sus ojos, su barba