Iván se pasea de un lado a otro, con la mirada fija en los mapas. No observa, calcula. Cada ruta, cada desvío, cada posible error. En su cabeza, el movimiento ya ocurrió diez veces.
“El Inglés” no va a resistirse.
Un cargamento de armas de última generación, valuado en millones de dólares, es una provocación demasiado grande como para ignorarla. Incluso para alguien que ha sobrevivido siendo paranoico.
Thomas es muchas cosas… pero la cautela nunca fue una de ellas.
Declan lo observa en silencio