No pudieron evitar reírse. Porque, en el fondo, era verdad. Ellos eran la próxima generación de la Hermandad rusa.
Alexander fue hospitalizado y se recuperó favorablemente. Ahora es un hombre distinto, más contenido, más consciente de lo que perdió. Vive por y para su hijo. Según él, no volverá a amar a nadie; se aferra al recuerdo de la mujer que tuvo y dejó ir.
Declan le ofreció el lugar que había ocupado Thomas Lewis… y él aceptó. También forma parte de la organización Prescott, aunque Bárbar