Vuelve a atacar y, ya cansado de perder mi jodido tiempo, le doy una patada en el pecho que esta vez sí lo hace caer y perder el aire sin oportunidad de ponerse de pie. Me agacho para decirle lo que tiene que saber.
—Tú no eres más que un obstáculo, una simple pared que puedo tirar abajo sin mucho esfuerzo. ¿Quieres ver a tu hijo crecer? ¡Hazte a un lado y deja de joder con lo que no puedes tener! O yo mismo hablo con Declan para que te ponga en el lugar que te corresponde.
Junto mis cosas y pas