Oscuridad.
Nada más que una extensión negra, infinita, interrumpida de pronto por un destello artificial. Estamos aterrizando en medio de la nada.
Y entonces la veo. Una mansión mas grande que la anterior.
No, una declaración de poder.
Aislada, rodeada por kilómetros de oscuridad absoluta, como si el mundo se hubiera detenido antes de llegar hasta ahí. Reflectores potentes iluminan cada ángulo de la propiedad, cortando la noche en haces de luz blanca que barren el terreno con precisión casi mil